“Al menos, Viktor Orbán e Iveta Radičová se han reunido”, señala SME. Efectivamente, el 14 de diciembre los primeros ministros húngaro y eslovaco han mantenido una entrevista en Bratislava, toda una novedad en el marco de las difíciles relaciones entre ambos países. En esta corta visita de Viktor Orbán, que se prepara para ejercer la presidencia húngara de la Unión Europea durante el primer semestre de 2011, los dos vecinos se han puesto de acuerdo en dos cosas. Por un lado, en la necesidad de construir rápidamente una gasoducto que formaría sería parte de la conexión que va del Mar Adriático al Báltico y que tiene como objetivo reducir la dependencia de Europa Central respecto a Rusia, y por otro, “la necesidad de lanzar nuevos proyectos de cooperación transfronteriza”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.