"Es tiempo de concluir", titula De Morgen, citando al jefe de Nueva Alianza Flamenca (N-VA), Bart De Wever, que opina que al cabo de seis meses de negociaciones, es tiempo de que Bélgica forme un nuevo gobierno. El líder nacionalista flamenco intenta cerrar de esta forma la polémica que ha originado tras la entrevista concedida al semanario alemán Der Spiegel, en la cual afirmaba entre otras cosas, que "Bélgica es el enfermo de Europa". Por su parte, De Morgen explica cómo, ante la multiplicación de los rumores que apuntarían a que Bélgica es una amenaza para la estabilidad del euro en razón de su deuda, el Fondo Monetario Internacional se ha apresurado a calmar las aguas, afirmando que "Bélgica no es el país enfermo de Europa", al tiempo que ha instado a los negociadores gubernamentales a volver a su trabajo, ya que "el país deberá contar sin más demoras con un nuevo gobierno que pueda concentrarse en los problemas y los desafíos económicos".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.