"Los alemanes instan a los checos a aceptar el euro y pagar", informa Lidové noviny el 11 de diciembre. Según este periódico de Praga, Angela Merkel habría propuesto a los primeros ministros checo y polaco, Petr Nečas y Donald Tusk respectivamente, intercambiar la corona y el zloty por el euro. "La entrada de países ‘responsables desde un punto de vista presupuestario’ en la zona euro reforzaría la posición de los países del norte (Alemania, Austria, Países Bajos) en la discusión sobre el futuro del euro respecto a los países del sur, con Francia a la cabeza, conocidos por ser los que más gastan". Esta petición sigue de momento sin respuesta, observa el Lidové noviny, que constata que "el tiempo en que la eurozona era un club prestigioso con condiciones de entrada estrictas, es cosa del pasado".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.