“La confianza pende de siete votos”, titula Corriere della Sera, en un momento en el que el Parlamento decide el futuro de Silvio Berlusconi. El 14 de diciembre, el Senado y la Cámara de los Diputados deberán pronunciarse respectivamente sobre una cuestión de confianza presentada por su Gobierno y sobre una moción de censura interpuesta por la oposición y suscrita por el presidente de la Asamblea y antiguo aliado de Il Cavaliere, Gianfranco Fini. Aunque la primera no debería suponer un problema, dada la cómoda mayoría de la que goza Berlusconi, no está tan claro que consiga obtener el voto de los 316 diputados que necesita. No obstante, explica el Corriere, Il Cavaliere ha lanzado una campaña desenfrenada para reunir, o corromper según algunos, a los diputados independientes o de la oposición. Con el fin de asegurar su presencia durante la votación, se ha rogado a los diputados que lleguen “al alba” para no quedarse bloqueados en las manifestaciones que ese día tienen previsto paralizar Roma.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.