“Sarkozy y Merkel decididos a salvar al euro”, afirma Le Figaro el mismo día en que en Friburgo tiene lugar el 13º Consejo de ministros fanco-alemán. “Muy criticada por su gestión de la crisis de la deuda, Angela Merkel puede, contar al menos con el apoyo de Nicolás Sarkozy”, apunta el diario. El presidente francés apoya a la canciller alemana principalmente en su oposición a la creación de “euro-obligaciones”, idea defendida por el presidente del Eurogrupo, el luxemburgués Jean-Claude Juncker y por el ministro italiano de Finanzas Giulio Tremonti, y que propone la emisión de deuda conjunta por parte de los países europeos para protegerse de los ataques de los especuladores. Este rechazo ha sido calificado por Juncker como “anti-europeo”. Los enfrentamientos “entre dirigentes de la zona euro son un mal augurio para el Consejo Europeo, que estará dedicado a la crisis de la deuda”, los días 16 y 17 de diciembre, opina Le Figaro.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.