“La prueba: Merkel logra detener el cambio climático”, ironiza Tageszeitung mostrando a Darth Vader frente al paisaje nevado de la puerta de Brandenburgo. El diario informa que, de acuerdo con los documentos hechos públicos por Wikileaks, en 2008 los diplomáticos americanos consideraban que la canciller alemana llevaba a cabo “una política agresiva en materia climática, con el apoyo masivo de la población”. Sin embargo, TAZ considera que “Merkel no lleva a cabo una 'política agresiva en materia climática', sino que se conforma con anunciar dicha política” para, acto seguido, relegar los asuntos relacionados con el medio ambiente a un segundo plano. Por lo que respecta al apoyo popular, TAZ califica esta afirmación de “original” y recuerda que ningún otro pueblo viaja más en avión, conduce coches más potentes o tiene un mayor consumo de electricidad por habitante que el alemán.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.