"La ONU critica con severidad la política de asilo belga" titula el diario De Standaard, a propósito del retraso en la reacción de Bélgica ante la crisis humanitaria denunciada hace varias semanas por la ONU. Cerca de 7.000 demandantes de asilo se encuentran sin hogar en Bélgica, mientras 4.000 de ellos siguen a la espera de la acogida de urgencia prometida por el gobierno. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) exige que el gobierno encuentre una solución lo antes posible y cuenta igualmente con la participación de la población, explica el diario. "Hace diez años, Bélgica registraba más de 40.000 demandas de asilo al año y actualmente ni siquiera es capaz de acoger a la mitad", denuncia un portavoz de la ONU citado en el diario. El secretario de Estado para la integración social debía reunirse el 30 de noviembre con los ministros implicados y a los alcaldes de Bruselas para tratar la cuestión.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.