SME, 25 noviembre 2010
“La zona euro amenaza con derrumbarse". La advertencia del ministro de Finanzas eslovaco, Ivan Mikloš, es titular de portada de SME. El diario de Bratislava recuerda que la contribución de Eslovaquia al plan de ayuda a Irlanda, cuyo valor se estima de momento en 85 millones de euros, asciende a un 1% del total. “Vamos a prestar el dinero, pero no es algo que nos complazca realmente”, ha declarado el ministro, quien considera la ayuda como una necesidad a corto plazo para tranquilizar a los mercados financieros. La primer ministro, Iveta Radičová, por su parte, ha afirmado que si la situación irlandesa se repitiera en otros países europeos, “la zona euro podría derrumbarse como un castillo de naipes”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.