“Es como una victoria que avergüenza a Bruselas”, observa Le Figaro. Mientras la Comisión Europea pone a todos los Estados miembros a dieta, el Tribunal de Justicia de Luxemburgo da la razón a los funcionarios europeos que defendían su derecho a recibir un aumento del 3,7% en sus salarios. Un revalorización difícil de aceptar por parte de los 27, que deseaban dividir este incremento en dos partidas, ‘teniendo en cuenta la crisis’”.
En su sentencia conocida el 24 de noviembre, explica el diario francés, el Tribunal ha considerado que el Consejo Europeo “no poseía el margen de apreciación” necesario para modificar en tiempos de crisis la remuneración de los 45.000 funcionarios, ya que su salarios se revalorizan automáticamente cada año. Una decisión lógica, por supuesto, pero que “cae en el peor momento, ya que el fallo se conoce el mismo día en que tiene lugar una huelga histórica contra la austeridad en Portugal y el de la presentación de un drástico plan de rigor para Irlanda”, señala Le Figaro.
“El asunto amenaza también de agravar el pulso sobre el presupuesto comunitario entre el Parlamento Europeo y los 27, que quieren poner un límite al incremento del gasto hasta un 2,9%. En espera de que la Comisión presente un nuevo proyecto, el presupuesto para 2011 sigue estancado.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.