“100.000 holandeses se han manifestado por la cultura”, informa De Volkskrant. El 20 de noviembre, estos “enamorados de la cultura” se han manifestado en 70 ciudades del país para protestar por el proyecto del Gobierno que contempla subir del 6 al 19% el IVA sobre las entradas de los espectáculos y conciertos y ahorrar de esta forma 200 millones de euros del presupuesto del Ministerio de Cultura. Los manifestantes ya han anunciado más movilizaciones: “Esta iniciativa no es más que una minúscula mancha de petróleo que se extiende. No pueden acabar con nosotros tan fácilmente”. En Italia, son los trabajadores del sector de la cultura los que están en huelga. Según La Repubblica, 250.000 de ellos han apoyado la llamada de los sindicatos para protestar por los recortes en el presupuesto de 2011 previstos para este sector.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.