“Versalles sin la guerra”.Handelsblatt lanza en primera página una dura crítica contra la actitud de Angela Merkel hacia los países en dificultades de la UE. El redactor jefe del diario económico, Gabor Steingart, le reprocha a la canciller la imposición a Grecia, Irlanda, Portugal y España de sanciones comparables a las impuestas a su país por el tratado que puso fin a la Primera Guerra Mundial.
Steingart recuerda el discurso de junio de 1947, en el cual el secretario de Estado estadounidense, George Marshall, ofreció a la Alemania vencida la ayuda necesaria para retomar las riendas de su destino. “Agradecemos a los estadounidenses por esa ayuda. Pero no hemos aprendido la lección”, y corremos el riesgo de hacer de Europa “un lugar en el que sus habitantes se detesten considerablemente”.
“Ahorrar el 13% del PIB es un esfuerzo que no ha realizado ningún país en tiempos de paz”, recuerda Handelsblatt. “Si aplicásemos eso en Alemania implicaría suprimir los subsidios familiares, disolver la Bundeswehr y anular las subvenciones a la seguridad social, todo eso duplicando el impuesto sobre la renta”.
“Los 72 millones de griegos, irlandeses, españoles y portugueses deben 1.500 millones de euros a los bancos europeos. Cinco veces el presupuesto del Estado alemán”, recalca Gabor Steingart, que advierte que “los Estados en dificultades pueden ahorrar hasta ahogarse, pero no se desharán de la piedra que tienen atada al cuello”. Para evitar que su política desemboque, no en guerra, sino más bien en inseguridad, Angela Merkel debería acordarse de Versalles y de Marshall, inspirarse en ellos y fomentar las inversiones directas en el sur de Europa.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.