El 21º aniversario de la Revolución de Terciopelo ha sido la ocasión para que más de 2.000 praguenses se manifestasen contra el “matrimonio vergonzoso” entre los conservadores del ODS y los social-demócratas (CSSD) para las elecciones municipales de la capital checa, escribe Mladá Fronta DNES. Según el diario, el acuerdo constituye “una traición a los votantes”, que, durante las elecciones de mediados de octubre, habían dado a conocer que no querían al alcalde saliente del partido ODS, envuelto en escándalos, ni al del CSSD. Situados en el lado opuesto del espectro político, estos últimos han conseguido sin embargo descartar al TOP 09 (centroderecha), que había ganado los escrutinios. “La clase política ha fracasado una vez más al mostrar que los sillones y el dinero son más importantes que la voluntad de los votantes”, se lamenta MF DNES. Por su parte, Lidové noviny enumera las coaliciones entre ODS y CSSD en otras grandes ciudades y anticipa unas nuevas e inminentes “defenestraciones de Praga”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.