Para La Repubblica, el arresto, el pasado 17 de noviembre, del “padrino” Antonio Iovine constituye “un golpe al corazón mismo de los Casalesi”, el más poderoso de los clanes de la Camorra, la mafia napolitana. Buscado desde hace 15 años, Iovine, de 46 años, era apodado “o ninno” (el niño), ya que alcanzó a muy joven edad la cima de la organización criminal, hasta convertirse en el “capo” tras el arresto de los demás jefes, explica en el periódico romano Roberto Saviano. El autor del libro de investigación Gomorra recuerda igualmente que si bien Iovine ha sido detenido en Casal di Principe, localidad cercana a Nápoles, sus intereses, que van desde el tráfico de drogas hasta el sector inmobiliario, abarcaban sobre todo el norte de Italia, “el centro de las inversiones mafiosas”, allí donde “las mafias intentan dialogar con los que llevan la voz cantante en política”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.