“Kate es muy especial”. En medio de la austeridad presupuestaria y de la crisis fiscal y mientras su vecino irlandés se encuentra en una agonía económica, The Daily Telegraph coloca en primera plana otro tipo de información. El Príncipe Guillermo, segundo en la línea sucesoria al trono después de su padre, el Príncipe Carlos, tras un largo noviazgo ha pedido la mano de Kate Middleton. Para dicha ocasión, éste le ha regalado el anillo de compromiso de zafiro y diamantes que un día perteneciera a su madre, fallecida en un accidente de tráfico en París en 1997. Según ha declarado, es su manera de “unir a las dos mujeres más ‘importantes’ de su vida”, publica el diario. La radiante pareja contraerá matrimonio la primavera o el verano próximo en una ceremonia que, sin duda, “batirá récords de audiencia en las televisiones de todo el mundo”, señala el rotativo.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.