"Dos países, dos cervezas y un destino", titula el diario de Lisboa i, con una foto de las dos bebidas nacionales de Portugal e Irlanda, las cervezas Sagres y Guinness. Tras la reunión de los ministros de Finanzas de la UE en Bruselas del 16 de noviembre, Jean-Claude Juncker, presidente del Eurogrupo, afirmó con ambigüedad que aunque Irlanda, asolada por las deudas, no ha solicitado formalmente el rescate de la UE y el FMI, sí ha acordado negociar con Bruselas, el FMI y el BCE sobre una solución a su crisis financiera. El diario de Lisboa señala que "la mayoría de los economistas dan por segura una intervención a corto plazo, algo de lo que tampoco escapará Portugal". Tal y como afirmó un economista al diario i, "aunque Portugal no pida ayuda, se verá obligado a hacerlo". El editorial del diario vaticina que estas crisis crearán una unión económica más estrecha pero que "una Europa federal será difícil".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.