La Unión Europea ruega para que el Fondo Monetario Internacional (FMI) preste cuatro mil millones de dólares a Ucrania para que pueda comprar el gas que consume a Rusia. Este préstamos podría tener un importante impacto sobre las posiciones de Ucrania: ¿mantendrá su orientación pro-europea o caerá en la trampa rusa? escribe el diario Polska- "Este préstamo, más importante que el programa de asociación con el Este, confirmaría que Europa considera a Ucrania como un socio serio", ha declarado el periodista especializado en política, Jerzy Marek Nowakowski. Kiev necesita urgentemente apoyo financiero pues la crisis económica ha vaciado sus arcas y ya no es capaz de pagar su deuda a Rusia. Sin esta intervención del FMI, Europa podría asistir de nuevo a una "guerra del gas" entre Ucrania y Rusia. Gazprom, el gigante gasístico ruso, ha dado a Ucrania un plazo hasta el 7 de julio para cerrar un acuerdo.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.