Gazeta Wyborcza, 9 noviembre 2010
“Un millón de facturas”, titula Gazeta Wyborcza refiriéndose al número de facturas de teléfono inspeccionadas por el servicio secreto polaco en 2009. ¿Por qué una cifra tan abultada? “Porque los servicios secretos no tienen restricciones y pueden hacer lo que les venga en gana”, responde el diario liberal al presentar una serie de alarmantes estadísticas. En 2009, los operadores de telefonía móvil recibieron nada menos que 1,06 millones de solicitudes de información por parte del servicio secreto, una media de 27,5 por cada mil adultos. El siguiente país en la lista es la República Checa, con un 10 por cada mil. “Esto convierte a Polonia en el líder europeo en vigilancia y seguimiento de facturas de sus ciudadanos”, se lamenta Gazeta.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.