Coincidiendo con la llegada del convoy de residuos radiactivos que salió el 5 de noviembre de Francia en dirección al punto de almacenamiento de Gorleben, en la mañana del día 9, tras un recorrido plagado de incidentes entre manifestantes antinucleares y policías, Süddeutsche Zeitung revela que en el futuro “los residuos nucleares irán a Rusia”. El diario muniqués informa de que está a punto de cerrarse un acuerdo para el envío de tres convoyes entre Berlín y Moscú: 18 vagones “Castor” transportarán el combustible nuclear almacenado desde 2005 en una mina de la Baja Sajonia hacia Mayak, en el Ural del sur. Un traslado que según los Verdes, envalentonados por su subida en los sondeos tras las protestas antinucleares en Alemania, supone una ventaja económica en detrimento de la seguridad.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.