"Berlusconi ataca a los gays", titula La Repubblica. Sujeto a un riguroso examen nacional e internacional tras las revelaciones sobre su amiga menor de edad, el primer ministro italiano se ha metido en aguas aún más turbulentas con una de sus bromas: "es mejor ser apasionado de las mujeres bellas que homosexual". En medio de las protestas de asociaciones homosexuales, otra señorita de compañía implicada en una investigación por tráfico de drogas ha dicho a los fiscales que mantuvo sexo con Berlusconi a cambio de dinero. Alega que el primer ministro la invitó a una fiesta en su villa en la que se les ofreció droga y dinero a ella y a otras chicas y en la que se dieron un baño de hidromasaje con el anfitrión. Mientras los asesores del primer ministro niegan estos hechos, Berlusconi amenaza con hacer más estricta su ley anti-escuchas, con cierres de hasta 30 días para los medios que sean declarados culpables.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.