"Se reabre el debate sobre el paquete de austeridad", titula Die Presse tras el anuncio ayer del gobierno austríaco de reanudar las negociaciones sobre el presupuesto para 2011. Este último, que se ha elaborado tarde debido a las elecciones regionales, se considera socialmente injusto y políticamente desacertado. Ante las protestas, se han abandonado los proyectos de eliminación de la ayuda financiera a los estudiantes y el aumento de los impuestos petroleros y bancarios. Por ello, se lamenta el diario vienés, se multiplican las reivindicaciones en todos los ámbitos, sobre todo por parte de las Iglesias, los sindicatos y los estudiantes. El canciller social-demócrata Werner Faymann ha aceptado "entablar una negociación de bazar", con lo que Die Presse estima que se ponen en peligro los objetivos económicos del Estado.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.