"España logra que la UE se acerque a Cuba", titula Público en portada. Los Veintisiete acordaron ayer establecer un diálogo con La Habana a iniciativa de la nueva ministra de Asuntos Exteriores española, Trinidad Jiménez, lo que Público considera un "giro diplomático". "La Unión Europea dio ayer dos meses a Cuba para que se gane una relación bilateral normal con una apertura a la democracia" y ha pedido a Catherine Ashton que compruebe "si la liberación de 42 presos políticos abre de verdad un periodo de reformas en la isla", ya que en diciembre la UE discutirá si reconocer a Cuba "como un socio normal". Sin embargo, la Posición Común respecto a Cuba no ha sido enterrada. El diario conservador ABC hace una lectura diferente y considera en su portada que "España pierde en la UE el liderazgo de la política sobre Cuba", ya que Bruselas "se limitará a sondear la posibilidad de modificar la Posición Común" durante los próximos meses.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.