"La Eurocámara premia a Fariñas", titula en portada El País. Tras una reunión a puerta cerrada en Estrasburgo el 21 de octubre, los líderes de los grupos parlamentarios han acordado otorgar el Premio Sájarov 2010, valorado en 50.000 euros, al disidente cubano que ha pasado los últimos 11 años en prisión y que ha llevado a cabo una veintena de huelgas de hambre contra el régimen castrista. Jery Buzek, presidente del Parlamento Europeo, ha subrayado que "Fariñas estuvo dispuesto a sacrificar su salud y su propia vida para conseguir el cambio en Cuba". El Partido Popular Europeo ha apoyado la candidatura de Fariñas y el diario de Madrid señala que "los aplausos del centro-derecha en el hemiciclo contrastaron con el silencio de la izquierda". Un silencio que dejó paso a un debate sobre “el 'descrédito' en el que había caído el Parlamento" ya que para numerosos diputados, entre los que se encuentra una socialista española entrevistada por El País, "se ha decidido repetir el premio a una causa ya conocida y en vías de solución". Es la tercera vez en diez años que el Premio Sájarov para la defensa de los derechos humanos y la democracia se entrega a un disidente cubano.
Premio Sájarov
Fariñas no consigue la unanimidad en el Parlamento
22 octubre 2010
Presseurop
El País
20minutos - CC
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.