"La desunión europea", titula en su portada de La Tribune. El acuerdo del 18 de octubre al que han llegado el presidente francés y la canciller alemana acerca del Pacto de estabilidad, ha provocado reacciones hostiles tanto en el BCE como en el Parlamento Europeo, explica el diario económico. Jean-Claude Trichet, Presidente del Banco Central Europeo (BCE) ha expresado su profundo desacuerdo y disgusto acerca del "secuestro político que han ejecutado Nicolas Sarkozy y Angela Merkel sobre la futura gobernanza económica de Europa", escribe Les Echos. Tanto la Comisión Económica como el BCE "claman por sanciones más directas e inmediatas a los países, sin que medien votos de los Estados con mayoría cualificada, tal como proponen París y Berlín", explica La Tribune. Las dos capitales europeas, por sí solas, "han decidido de retomar la mano política que arriesgaba de escaparse de su control y de beneficiar a la Comisión Europea y a los expertos", analiza Les Echos.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.