Il Sole 24 Ore titula "Europa modifica el Pacto de estabilidad" al día siguiente de la reunión durante la cual el Eurogrupo aprobó una serie de medidas cuyo fin es evitar una nueva crisis como la provocada por la deuda griega. Al cabo de 13 horas de conversaciones en Luxemburgo, los ministros de Finanzas de la eurozona llegaron a un acuerdo de principio entre el "partido alemán", integrado por Alemania, República Checa y Eslovaquia, partidarios del rigor absoluto, y el "partido mediterráneo", compuesto por Francia, Italia, Bélgica, España, Portugal y Grecia, que abogan por una mayor flexibilidad en la aplicación del Pacto. El compromiso, que constituye la mayor reforma de Pacto desde su lanzamiento en 1999, y que debe ser aprobado por los jefes de Estado y de gobierno, prevé sanciones automáticas, como la suspensión del derecho de voto de los países cuyos déficits y deudas sean demasiado elevados. Sin embargo, tal y como señala el diario, varios puntos siguen en suspenso, y cita al presidente del Eurogrupo Jean-Claude Juncker, según el cual "el diablo está en los detalles, que aún están por determinar".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.