Libération, 13 octubre 2010

“La demostración”, titula Libération a la mañana siguiente de la cuarta jornada de acción contra la reforma de las pensiones en Francia. Se han manifestado de 1.230.000 personas, según fuentes policiales, a 3.500.000, según cifras de los sindicatos, entre ellos, numerosos alumnos de secundaria y universitarios. La huelga va a secundarse en distintos sectores, entre ellos el puerto de Marsella, que abastece a seis grandes refinerías de petróleo del sur del país. “Las huelgas se han vuelto prorrogables – comenta el diario – . Al amparo de un movimiento de opinión mayoritario, los sindicalistas más decididos, aunque minoritarios, intentan bloquear los transportes y el suministro de carburantes. Nacida en 1995 durante la reforma Juppé [también en materia de pensiones], la huelga por poder vuelve al trabajo”. Si bien está previsto que se convoquen otras manifestaciones, el gobierno ha anunciado que no va a retractarse sobre la edad de jubilación a los 62 años.