"Italia se retirará de Kabul a partir de 2011", titula La Repubblica. La muerte de cuatro militares italianos el 9 de octubre en una emboscada en la provincia afgana de Farah, ha reavivado el debate sobre la duración y la modalidad de la participación italiana en la misión de la FIAS. El gobierno busca una estrategia para salir de un conflicto cada vez menos popular: según La Repubblica, Silvio Berlusconi negociaría con Washington la retirada del contingente italiano para 2011 a cambio del envío de nuevos instructores al ejército afgano. Por otro lado, el ministro de Defensa ha anunciado que contempla equipar con bombas los aviones italianos, actualmente utilizados sólo para misiones de reconocimiento, para defender mejor a los militares. Esto constituiría, por enésima vez, una infracción de la Constitución italiana que, tal y como recuerda La Stampa, prohíbe la guerra como "instrumento contra la libertad de los demás pueblos y como medio de resolución de los conflictos internacionales".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.