“Ciudadano Dave,” es el titular del The Independent. Haciendo una irónica referencia a la popular serie inglesa de los ‘70 Citizen Smith, cuyo héroe es un iluso comunista revolucionario, el rotativo londinense examina el primer discurso de David Cameron como primer ministro del Partido Conservador en Birmingham, el pasado 6 de Octubre. En la víspera de uno de los mayores recortes presupuestarios que se recuerda, incluyendo un controvertido tijeretazo de un billón de libras en la ayuda estatal por hijos, Cameron presentó su revolucionario plan en pos de su concepto de “Gran Sociedad”, sobre el que gira su discurso político. “Ensalzó un cambio radical del poder en el que las enfermeras formen cooperativas, los padres construyan escuelas y los médicos clínicos gestionen el Sistema Nacional de Salud (NHS)” afirma el diario londinense. Declarando a su gobierno “los nuevos radicales…que se escinden del viejo sistema”, Cameron también rememoró las palabras de un viejo general de la Primera Guerra Mundial, Lord Kitchener: "Su país le necesita."
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.