"Los democristianos apuntan al centro", titula Financial Times Deutschland el día después de que toda la prensa se ofuscara ante la violenta represión policial de una manifestación pacífica contra el proyecto denominado "Stuttgart 21". Unos 1000 manifestantes, entre los que había numerosos conservadores, querían impedir la tala de 300 árboles del parque de Stuttgart (cuyo gobierno es democristiano), primer paso antes de construir una inmensa estación subterránea; el proyecto ha encontrado oposición a golpe de manifestación desde hace meses. sin embargo, el 30 de septiembre la situación ha degenerado: frente a una multitud que entonaba el himno nacional alemán – hecho rarísimo en Alemania – la policía ha disparado cañones de agua y gases lacrimógenos hiriendo a unas 400 personas. Para el Financial Times Deutschland, el Estado ha cometido un grave error político al mostrarse intransigente y se arriesga así a la radicalización de los "valientes ciudadanos".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.