“La factura final por el rescate del Anglo podría alcanzar los 34.000 millones de euros”, titula The Irish Independent. Irlanda se ha despertado hoy con la noticia de que el rescate del banco zombie nacionalizado, que ya ha costado 23.000 millones de euros, podría llegar a los 34.000 en el peor de los casos, un abrumador 20% del PIB irlandés. “Eso significará que cada hombre, cada mujer y cada niño irlandés podría acabar pagando 8.095 euros para rescatar al banco”, señala el diario dublinés. Aunque el ministro irlandés de Finanzas, Brian Lenihan, alegó en un principio que el plan de rescate costaría ocho veces menos. La profundidad del resentimiento público hacia los rescates y la austeridad quedó patente ayer en las acciones de un conductor de hormigonera de 41 años, autodenominado el “Anglo vengador”, que estrelló su vehículo contra las puertas de la Leinster House, el parlamento irlandés.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.