“La contracción de la economía augura presupuestos más duros”, titula The Irish Times un día después de que las estadísticas desvelasen que el PIB irlandés cayó un 1,2 por ciento durante el segundo trimestre de 2010. “Irlanda y Grecia fueron las únicas dos economías que mermaron del bloque de 16 países que conforman la eurozona”, indica el diario dublinés. “Esto acentúa los valores atípicos del estatus de Irlanda y podría hacerla más vulnerable a una pérdida de confianza por parte de los inversores”. El ministro irlandés de Finanzas, Brian Lenihan, negó que la economía se dirigiese a una recaída en la recesión y afirmó que las cifras muestran que la economía se está estabilizando. El gobierno planea continuar con otro presupuesto de austeridad y recortar el déficit en 3.000 millones de euros más en 2011.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.