România liberă, 20 septiembre 2010
"Los sindicatos piden en la calle la quiebra del Estado": así resume en su portada România libera lo que está en juego con la movilización general que comenzará el 20 de septiembre. "Los huelguistas piden que se acaben los despidos y un incremento del salario mínimo de 600 a 750 lei" [de los 150 euros actuales a 200 euros], expone el diario, según el cual "el gobierno ni siquiera tiene dinero para mantener los salarios actuales" e incluso tiene la intención de no modificar el salario mínimo en dos años. Durante la semana se prevén importantes movilizaciones sociales, empezando por la de los policías que, ante la imposibilidad de dejar de trabajar, han decidido no aplicar multas "para alegría de los infractores".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.