“¿Desatará un escándalo internacional una visita del líder checheno?”, se pregunta Gazeta Wyborcza. Ahmed Zakayev, primer ministro del gobierno checheno en el exilio, asistirá al tercer Congreso Mundial del Pueblo Checheno que comienza hoy en Pułtusk. Mientras tanto, Rusia, que dictó una orden de detención internacional contra Zakayev en 2001, lo ha acusado de terrorismo y quiere su extradición. Según el diario, Polonia no tiene otra alternativa que “detener a Zakayev” en cuanto cruce la frontera. Los tribunales polacos tendrán que decidir si pueden extraditarlo a Rusia. Zakayev ha sido arrestado dos veces en el Reino Unido y Dinamarca, pero ninguno de estos dos países lo juzgó culpable de terrorismo y, por lo tanto, rechazaron entregarlo a las autoridades rusas. En 2003, el dirigente checheno recibió asilo político en el Reino Unido.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.