Público expone en sus titulares que, desde enero, el "Estado portugués ha incrementado su deuda a un ritmo de 2,5 millones de euros por hora". Los cálculos los ha realizado el economista João Duque, que ha afirmado al diario de Lisboa que Portugal "aumenta su deuda a un ritmo insostenible, más aún porque se destina a pagar el gasto actual del Estado, que no deja de crecer". Para el economista y Presidente del ISEG (School of Economics and Management), "el país está ofreciendo a los mercados una mala imagen y los inversores podrían obligar a los primeros ministros a dimitir simplemente por el recorte de fondos". Actualmente, la deuda pública portuguesa asciende a 146.000 millones. Desde enero, ha aumentado en 14.200 millones, con lo que se acerca peligrosamente a los 17.400 millones que autorizó el Estado para este año.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.