"La carga explosiva de la deuda del Estado", titula Handelsblatt, que anuncia el final de tregua y la vuelta a la incertidumbre en Europa. "Poco a poco, los Estados en crisis derivan hacia nuevas dificultades". En Portugal, Grecia e Irlanda, los rendimientos de las obligaciones del Estado han alcanzado niveles récord de 5,7%, 11,6% y 5,8% respectivamente. Estos países se encuentran en la línea de mira del comisario de Asuntos Económicos y Monetarios Olli Rehn, el cual está a punto de emplazarlos públicamente para que cumplan con los objetivos de austeridad para 2011. A pesar de lo cual, apunta el periódico alemán, en Portugal "el presupuesto de austeridad del 2011 puede hacer caer al Parlamento actual", y en Irlanda, "los costes de rescate de los bancos se incrementan", lo que hace de este país un candidato potencial a los 750.000 millones de euros de los fondos de rescate europeo. Y finalmente Grecia, que "aún no ha hecho sus deberes para sanear sus estadísticas presupuestarias".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.