"¿Torturó la CIA en Polonia?", titula Rzeczpospolita después de que Associated Press proporcionara más pruebas que confirman la existencia, entre 2001 y 2003, de una cárcel secreta de la CIA en Polonia, donde se interrogaba y torturaba a sospechosos de terrorismo. AP cita el testimonio de un agente de la inteligencia estadounidense que supuestamente torturó a un prisionero con un taladro eléctrico y una pistola sin cargar en un ‘agujero negro’ en Polonia, a finales de 2002 y comienzos de 2003. Los medios de comunicación polacos e internacionales afirman que el lugar era el centro de formación de la inteligencia militar polaca en Kiejkuty, en el noroeste del país, cerca de la base aérea militar de Szymany, donde aterrizaron aviones de la CIA en varias ocasiones, tal y como se recoge en el informe oficial de Naciones Unidas sobre la cuestión.
Tras la publicación de informes similares, una serie de fiscales polacos han iniciado su propia investigación clasificada sobre el caso y sus conclusiones se publicarán a comienzos del próximo año. Sin embargo, tanto el anterior primer ministro Leszek Miller como el entonces presidente Aleksander Kwaśniewski, desmintieron en todo momento la existencia de cualquier cárcel secreta de la CIA en Polonia. Gazeta Wyborcza escribe que, en vista de las revelaciones, “los desmentidos sólo pueden dañar los intereses de Polonia”. “En una democracia”, prosigue, “el hecho de que una persona haya cometido un delito no justifica la tortura: ése es el principio de nuestra civilización”. Dziennik Gazeta Prawna también comparte esta opinión y en su editorial expone que no existe ningún interés nacional que justifique “que se permita a las agencias secretas de otro país que infrinjan la ley”. Si los fiscales determinan que efectivamente se ha infringido la ley, el ex primer ministro y ex presidente se enfrentarían a un juicio ante el Tribunal Estatal.

El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.