Pensiones, escándalos político-financieros, expulsión masiva de gitanos…la vuelta de vacaciones se presenta, como ya se suponía, muy complicada para el gobierno francés, afirma Libération, que escribe sobre "la subida de la temperatura" de las protestas en el país. "Curioso movimiento social", escribe el periódico, "apenas vuelven de vacaciones, los franceses están llamados a manifestarse mañana (martes 7 de septiembre) contra el proyecto de reforma de las pensiones (…), defendido por un ministro (Eric Woerth, el de Trabajo, sospechoso de entrar en conflicto de intereses en el caso Bettencourt) que se encuentra contra las cuerdas, todo esto en un clima generalizado de desconfianza". El sábado 4 de septiembre, varios miles de personas se manifestaron en París contra la política "xefófoba" del gobierno francés, principalmente hacia los gitanos.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.