“Dios no creó el Universo,” dice The Times en su portada. En su nuevo libro titulado The Grand Design (El gran diseño), el científico británico más eminente, Steven Hawking, alega razones en contra de un creador del Universo. El científico se explica: “Dado que existe una ley como la gravedad, el Universo puede y se crea a sí mismo desde la nada. La creación espontánea es la razón por la que hay algo en lugar de nada, por la que existe el Universo, por la que nosotros existimos”. El diario londinense señala que Hawking especuló un día que una teoría completa del universo nos conduciría a “la mente de Dios”. La observación en 1992 de un planeta orbitando alrededor de una estrella diferente a nuestro Sol alteró esas nociones. “Esto convierte las coincidencias de nuestras condiciones planetarias… en algo mucho menos excepcional y mucho menos convincente como prueba de que la Tierra fue cuidadosamente diseñada simplemente para complacernos a nosotros, los seres humanos,” escribe Hawking.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.