"Anglo exige 25.000 millones de euros de coste total", titula The Irish Times un día después de que el banco informase sobre las pérdidas de 8.200 millones de euros en la primera mitad de 2010 – "los peores resultados semestrales de la historia corporativa de Irlanda". Salvar al banco moribundo, cuyo despilfarro se ha convertido en símbolo del derrumbamiento económico de la nación, ha costado al Estado irlandés, a través de sus contribuyentes, 22.880 millones de euros hasta la fecha. En The Irish Independent, el economista David McWilliams escribe que "las reparaciones en el banco irlandés son una locura financiera y políticamente inaceptables"... ¿Existe alguna manera de que la paz y la cohesión social puedan ser mantenidas cuando al trabajador medio – al que no se puede culpar en absoluto – se le pide que pague 26.315 euros mientras los acreedores extranjeros, que son culpables en gran medida, están siendo subvencionados por el contribuyente?
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.