El diario De Standaard titula “PS y N-VA, hacia la pelea” y constata que dos meses después de las elecciones legislativas, las negociaciones para formar una coalición en Bélgica están totalmente estancadas. El 'preformista' Elio Di Rupo, socialista francófono, prosigue con su misión, pero según estima el diario, los partidos flamencos CD&V (cristiano-demócrata) y N-VA (nacionalista) deben encontrar lo antes posible "sus motivos". De lo contrario, "será inevitable el caos financiero en el país". Pero los partidos de las dos comunidades no se fían unos de los otros e intercambian "mensajes únicamente a través de los medios de comunicación". El jefe del N-VA, Bart de Wever, llegó a ordenar a su chófer que espiara la conferencia de prensa de Di Rupo, se asombra Standaard.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.