Tal y como titula L’Unità, Muamar al Gadafi ha vuelto a Roma para dar un nuevo "espectáculo". Además de la puesta en escena habitual, con las "amazonas" de su guardia personal y la tienda beduina situada en el jardín de la embajada de Libia, el líder libio ha impartido una conferencia sobre el islam ante 500 jóvenes reclutadas por una agencia especializada, a cada una de las cuales se ha pagado 70 euros. En esta ocasión, tres de ellas se han convertido. "El islam debería ser la religión de toda Europa", afirmó igualmente, con lo que ha suscitado las críticas de los católicos en el gobierno y el bochorno de su aliado Silvio Berlusconi, que calificó sus declaraciones de "folclore". La finalidad de la visita era celebrar el aniversario de los "acuerdos de Benghazi", por los que Italia y Libia han puesto fin a su contencioso postcolonial. Con dichos acuerdos, se prevén compensaciones financieras por la ocupación italiana, a cambio de que Trípoli se comprometa a perseguir a los inmigrantes que partan de sus costas y a invertir capital en varias empresas italianas. Todo ello, según el diario de izquierda, contribuye al "giro mercantilista" realizado por la política exterior italiana.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.