La victoria de Benjamin Netanyahu en las últimas elecciones israelíes puede haber vuelto a congelar el proceso de paz. Y tampoco es alto el riesgo de un repentino deshielo en las relaciones entre Israel y la UE con la última propuesta presentada para crear un Estado palestino desmilitarizado. Así lo refleja el Corriere della Sera, haciéndose eco de una reciente declaración del ministro de Asuntos Exteriores italiano, Franco Frattini, sobre la necesidad de que Europa contribuya a la seguridad sobre el terreno, y califica como creíble su propuesta de que una fuerza de paz multinacional sea creada para operar en Palestina.
La razón residiría en que una entidad palestina sin fuerzas armadas, como Netanyahu da a entender, podría suponer un agujero de seguridad para ser aprovechado desde fuera. De todas formas, "no podrían ser los Estados Unidos, por razones obvias de terrorismo, ni el Reino Unido, por su legado colonial en la región", escribe Corriere. La solución más probable sería una fuerza conjunta de contingentes italianos, españoles y franceses, cuyas tareas serían asegurar el cumplimiento de los acuerdos de paz, la realización de patrullas fronterizas y las tareas policiales habituales. Algo parecido a la misión de UNIFIL en el sur del Líbano, afirma el diario, con Italia marcando el paso.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.