Polonia topa con el “obstáculo ruso”, informa Gazeta Wyborcza. Citando al primer ministro polaco, Donald Tusk, el diario explica que “los rusos no están entregando a los polacos los documentos necesarios para explicar el accidente de Smolensk,” en el cual fallecieron 96 personas el pasado 10 de abril, entre ellas el presidente Lech Kaczyński. Los abogados polacos encargados del caso siguen sin recibir respuestas a importantes preguntas sobre las operaciones de control de tráfico aéreo, los aparatos y equipo del aeropuerto de Smolensk o los procedimientos de aviación rusos. El Comité Interestatal de la Aviación que coordina la investigación por parte rusa no se ha “pronunciado en ningún momento sobre factores que podrían sugerir la corresponsabilidad de los rusos”, remarca el diario con sede en Varsovia.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.