
"Se suponía que las pruebas de resistencia servirían para demostrar la estabilidad de los bancos europeos. En lugar de ello, revelan despiadadamente la impotencia de la autoridad bancaria europea", constata el diario Frankfurter Rundschau. Sin embargo, la primera conclusión que han sacado de la crisis de 2008 los políticos y los banqueros es la necesidad de reforzar esta autoridad.
Es evidente que, con 25 empleados y pocos derechos de intervención, el Comité Europeo de Supervisores Bancarios (CEBS), la autoridad bancaria europea, se ha visto "sencillamente desbordado por esta tarea hercúlea" que consistía en evaluar a 91 bancos. Según el diario de centro-izquierda, lo peor es que las autoridades bancarias nacionales han abandonado. La autoridad alemana de los servicios financieros envió una nota a las 14 entidades implicadas, en la que solicitaba a sus dirigentes la estimación de la parte de capital propio que necesitarían para superar la prueba y obtener una tregua en los mercados.
"Se pregunta a la ranas cómo secar el pantano", se rebela el diario, que cita a expertos según los cuales sería mejor abandonar la ambición de reforzar los poderes del CEBS y encargar a las autoridades nacionales la evaluación de los bancos, ya que se encuentran más cerca de éstos.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.