"Las perspectivas de futuro en el Mediterráneo son decididamente muy sombrías", señala La Vanguardia, citando las conclusiones de un informe de la Comisión Europea elaborado por el Instituto de Estudios del Mediterráneo (IEMed), sito en Barcelona. Dos años después de la creación de la Unión por el Mediterráneo, los obstáculos siguen siendo numerosos para esta organización que agrupa a 43 estados de la UE y de la cuenca del Mediterráneo, y cuya sede se encuentra igualmente en la ciudad condal.
"Casi todo por hacer", comenta el diario, pasando lista a los problemas pendientes: el conflicto árabo-israelí, la penuria de agua o los desequilibrios demográficos entre las dos orillas. Y, como "efecto dominó de esta lógica", el informe de IEMed avisa de "uun aumento de los enfrentamientos por motivos étnicos y religiosos en los principales países de la Unión Europea".
El director del instituto, Senén Florensa, y los 300 expertos que han participado en el informe, subrayan que "los estados árabes no han hecho nada" para desarrollar su integración regional y que "no hay ningún país árabe, ninguno en la orilla sur del Mediterráneo, con la excepción de Israel, que sea una democracia estable o que aspire a serlo a corto plazo". Las soluciones: luchar por la promoción de la democracia y el pluralismo, el acceso al agua y a la educación y la resolución de los conflictos. Pero "no está claro, sin embargo, que los socios de la UpM tengan la voluntad política y los recursos para hacerlo", concluye La Vanguardia.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.