Dnevnik, 7 julio 2010

"Bulgaria continuará pagando por la nueva central nuclear, sin que esté claro que vaya a entrar algún día en funcionamiento" – "¿Y Por qué es tan caro vuestro gas?" Tal es el diálogo imaginado por el periódico búlgaro Dnevnik, entre el primer ministro búlgaro Boïko Borissov y el viceprimer ministro ruso Viktor Zoubkov, durante su encuentro del 6 de julio.  Tanto la construcción de una central nuclear rusa en Bulgaria, como la participación búlgara en el gasoducto ruso de South Stream y en el oleoducto Bourgas-Alexandroupolis, constituyen mensajes contradictorios emitidos por el gobierno de Sofía en cuanto a su voluntad de cumplir con los compromisos adquiridos por el anterior gobierno socialista, en tiempos en los que Bulgaria era el país de la Unión Europea más cercano a Moscú.