"Se vislumbra un acuerdo histórico para el Fondo Monetario Europeo", titula Les Echos. El periódico económico francés revela ciertas modalidades técnicas del Fondo de Estabilización que debería ser confirmado por los ministros de Finanzas de la zona euro este 7 de junio en Luxemburgo. "Las negociaciones se han intensificado a lo largo de la última semana, principalmente entre París y Berlín", y se ha llegado ya a un acuerdo sobre "los mecanismos de intervención de los fondos de estabilización financiera; se pedirá prestado dinero a los mercados internacionales para llevar a cabo el rescate". El mecanismo deberá alcanzar los 750.000 millones de euros, precisa el periódico, "de los cuales 250.000 millones serán aportados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), 60.000 millones por la Comisión Europea y 444.000 millones provendrán de fondos de garantía de la zona euro". "Los préstamos de fondos serán garantizados por todos los países de la zona euro. De forma que los Dieciséis esperan hacer que la nota Triple "A" finalmente beneficie a los fondos". "Los Estados serán, de hecho, los principales operadores, ya que será "en el ámbito del Eurogrupo donde se decidirán los desembolsos. La Comisión Europea, que podría prestar 60.000 millones de euros en ayudas suplementarias, quedará por tanto relegada al papel de simple espectadora".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.