La puerta de la UE se abre ligeramente para Croacia. El 6 de junio, los eslovenos han aprobado en referéndum un acuerdo al que han llegado los dos países para solucionar el contencioso sobre su frontera marítima. A raíz de este litigio Eslovenia bloquea la entrada de Croacia en la Unión, pero el 51.48% de los votantes ha dicho 'sí' al acuerdo bilateral alcanzado recientemente para resolver el conflicto, según los resultados provisionales. Sin embargo, "los problemas con Eslovenia no han sido enterrados", titula Vecernji List. El diario de Zagreb explica que la voz de la diáspora eslovena podría cuestionar este resultado del mismo modo que la oposición, que ya ha advertido que se opondrá a la ratificación del acuerdo sobre el desbloqueo de las negociaciones de adhesión de Croacia a la UE. Para ser ratificado, este acuerdo debe ser aprobado por dos tercios de los diputados. "Si el acuerdo no es ratificado, significará que Eslovenia cierra la puerta de la UE a Croacia en un momento en el que el país estará a punto de concluir las negociaciones", estima Vecernji List. Semejante rechazo, señala por su lado Novi List, aislaría al primer ministro esloveno Janez Jansa en Europa, a menos que coincida con los intereses de los grandes países como Alemania, Francia y Gran Bretaña, cada vez más reticentes a la ampliación de la Unión.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.