La elección del presidente alemán el 30 de junio se presenta complicada para Angela Merkel. Numerosos diputados de su coalición han declarado su apoyo a Joachim Gauck, el candidato presentado por los social-demócratas y los Verdes y que también cuenta con la aceptación de la prensa en general. Es "el mejor presidente", tal y como titula Spiegel, para referirse al antiguo responsable de los archivos de la Stasi (la policía política de la RDA), encargado durante 10 años de sacar a la luz los crímenes de Estado de la RDA. En Alemania, donde las voces políticas de Alemania del Este son escasas, Gauck lo tiene todo para ser el candidato ideal. Este antiguo pastor protestante, nacido en 1940, fue uno de los revolucionarios que contribuyeron a la caída del régimen. Elegido en 1990 para el parlamento de Alemania del Este, no pertenece a ningún partido político y tiene fama de ser un intelectual serio, independiente y algo coqueto. Angela Merkel, que presentó la candidatura de Christian Wulff, un político puro y competidor en su partido, vería desestabilizada su propia situación si se llega a elegir a Gauck.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.