Según una nueva y controvertida ley, unos 600.000 rumanos podrán recuperar las tierras de las que fueron desposeídos hace más de 20 años por el régimen comunista, titula en portada Evenimentul Zilei. "Le gente reclama sus tierras desde hace años, pero se les envía de una institución a otra", añade el diario. Los terrenos que no puedan ser recuperados por su propietario deberán ser reemplazados por un nuevo lote en cualquier otro lugar del país. La mayoría de los terrenos a los que concierne esta medida se encuentran alquilados, por lo que el Estado deberá pagar una indemnización para desalojar a los inquilinos, apunta Evenimentul Zilei. Ahora bien, en estos tiempos de crisis, falta dinero. El diario también señala que algunos temen que los propietarios por derecho busquen enriquecerse reclamando terrenos más cotizados que sus antiguas propiedades.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.