El presidente alemán, ante las críticas por haber justificado en una visita a Afganistán la participación militar alemana en el extranjero por la defensa de sus intereses económicos, ha dimitido el 31 de mayo. Horst Köhler se ha quejado de la "falta de respeto hacia su cargo". Para Angela Merkel, se trata de un nuevo quebradero de cabeza. La canciller debe encontrar un candidato antes de finales de junio, cuando la Asamblea Federal deberá elegir un nuevo presidente. Para el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung, esta dimisión es "una deserción". Köhler "ha sido desleal porque desestabiliza a una canciller que le ha apoyado y que no vive precisamente su época más fácil", estima el diario conservador. "Es un cobarde", porque prefiere mantener "la calma en el debate sobre Afganistán, una opción que no tienen los soldados y rompe la promesa implícita de un hombre de Estado […]: no dejar solos a los electores en momentos difíciles".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.